Regálame tu vida

Esperando entre las manos se impacienta, un universo entero de caricias, que quieren volar con urgencia y sin prisa
por todos los senderos de tu cuerpo.
Cariño mío, regálame un montón de  momentos a tu lado
para amarte con toda esta pasión encendida  que me está quemando día a día. 
Regálame una noche entera
para soñar despiertos, para crearle primaveras a tus sueños con la magia de mis besos. 

Regálame, tus labios. Regálame tu vida por que las noches y los días no me alcanzarían para sembrar en tu alma todo el amor que me inspira tu existencia.  

Ese amor sin fronteras que se desborda por los poros de mi piel sin respuesta.
Regálame un beso y otro y otro
y toda la galaxia de tu boca.
Regálame tus ojos, regálame tus manos, regálame tu risa, regálame tu aliento. Después de eso, puedes hacer lo que decidas.

Alicia Rivas

Extraño esa sensación visceral
que me hacía estremecer,
(El alma, el cuerpo, la sangre y la piel)
cuando sus ojos soñadores me hablaban de amor
sin necesitar palabras.

El, contenía en su mirada
todo el fulgor de un amanecer.

Y yo volaba en el cielo que ahí se reflejaba,
volaba como la gaviota que siempre quise ser.

El le otorgó las alas a mi alma.

Volaba, con la ilusión desbordada
mientras esperaba su llegada cada atardecer;
con los labios pintados de rojo carmesí
y las mejillas rosadas.

Extraño esa sensación visceral
que me hizo estremecer
cuando sus labios se posaron en mi boca
en aquellos besos robados que no olvidaré.

Alicia Rivas

cielo y mar

amor

Siento.

Un torbellino en el pecho, que perturba el silencio y me obliga a extrañarte.

Siento, que estoy corriendo el riesgo de volverme a enamorar.

Después de tanto tiempo, de quererte y no quererte, de tenerte y no tenerte,

de huir un día y al otro regresar.

Justo en el momento que te pensaba olvidar,

Llegas con tanta ternura a robarme la paz.

Sin embargo no quiero, enamorarme no puedo,

por que tú eres el cielo y yo soy el mar.

Ya estoy comprendido mis insomnios de invierno

Se resiste el pensamiento, a enamorase de nuevo.

Sin embargo.

Si es el amor que está aquí. No lo dejes partir.

Ámame con tanta fuerza y con tanta locura,

que baje el cielo con su luna y se funda en un beso con las olas del mar.

Ámame y dame  motivos para volver a amar.

alicia rivas

deseos

flores

 

vístete de cielo que quiero tocar las nubes con los dedos.

Contar una a una todas tus estrellas.

Derramar el azul de tu lienzo,

y liberar un montón de sueños

como pájaros al viento.

Quiero ser calma y tempestad, trueno y silencio.

Si te vistes de cielo yo quiero recorrer tu cuerpo

con las alas del deseo que llevo en el pecho.

Un deseo infinito de amarte completo.

Yo quiero que te vistas de cielo

por que mirando al cielo yo encuentro maravillas.

Yo quiero que te vistas de cielo y vistas mi cuerpo

con la lluvia de tus besos.

 

alicia rivas

 

 

 

oda a mi tristeza

mujer y luna

Oda a mi tristeza en una noche de luna llena.

Escribiré, por que no hay nada mejor para combatir la tristeza,

Esta tristeza mía,

que se respira en el aire.

La misma tristeza de siempre

la que ocupa todas mis heridas.

La que llevo perenne en el pecho,

como una llama encendida.

Volcán que no cesa,

solo se apacigua por instantes.

Momentos fugaces en que llega el olvido

para dejar perdido el eco de mis pasos,

pero vuelve siempre para recordarme

que es parte de mi vida.

Tristeza de mis noches de insomnio,

de lunas eternas,

de mis horas vacías,

de mis ansias perdidas,

de mis lágrimas sombrías.

Tristeza mía.

alicia rivas

soñar

noche-magica preciosa

Esta noche blanca de invierno, voy a cerrar los ojos y soñar lo nunca antes soñado.

Soñaré, los sueños más bellos, los eternos, los fugaces, y voy a crearles alas para echarlos a volar libres de miedos por las pléyades del universo.

Y  volverán veleros cargados de estrellas.

Esta noche blanca, la primera de enero. Voy a abrir el pecho para  sentir latir el corazón a todo lo que da, sin un motivo especial.

Sólo por derecho y libertad.

Esta noche,  mis sueños van a despertar.

Alicia Rivas

desamores

distante

A veces le encuentro distante, con la mirada extraviada entre murmullos que no dicen nada. Divagando quizás con otros aires.

Y este corazón mío amándole y llorando a mares sus desamores.

Digame; quién  ha robado su  alma y me ha dejado tan sólo sus manos heladas.

Digame quien, para quemar este amor con sus palabras.

Y ya después que no quede ni una braza, volver a ser la misma que era antes.

alicia rivas