Gotas de fuego – José José

Letra – Canción:

Gotas de fuego – José José

Tu silencio es mi tortura,
amor vuelve a mí.
Se que amarte fue locura,
no puedo vivir.
Mi canción abrió la puerta de mi soledad,
desgarrándome las penas que quise ocultar.
Hoy en el bosque veo el mar
y el mar es hierba,
la noche día y cuando llueva,
gotas de fuego, gotas de fuego.

Se que voy a enloquecer
si no te tengo aquí,
si no te puedo hablar,
si no estás junto a mí,
si no te puedo ver
yo voy a enloquecer,
amor vuelve a mí.

Quisiste terminar y admito tu razón
pensaste que quizás sería lo mejor
marcharte y olvidar los besos y el amor.

Se que voy a enloquecer si no te tengo aquí,
si no estás juntoa mí, si no te puedo ver,
yo voy a enloquecer, amor vuelve a mí…

Quisiste terminar y admito tu razón
pensaste que quizas sería lo mejor
marcharte y olvidar los besos y el amor.

Tu silencio es mi tortura,
amor vuelve a mí.
Se que amarte fue locura,
no puedo vivir…

Desepcionada

A lo largo del tiempo
y casi desde que era una niña,
sufrí desepciones que dejaron a mi corazón heridas,
pero jamáz antes como hoy había quedado tan dolida,
en el más frío y oscuro silencio,
en medio de la nada y con el alma destruida.

Yo tan soñadora me sentí enamorada
de un ser que sólo jugaba con mis sueños.
En mi alma ya no hay magia, ni ilusión, ni esperanza.
Cómo fuí a creer en tus palabras
cuando decías que me amabas,
cómo fuí a creer en tus falsas caricias.

Un hombre como tú no tiene sentimientos.
Tus promesas de amor fueron sólo mentiras.
Mentiras que matan.

Alicia Rivas

En otoño

Cuando las fragiles hojas
de los árboles dormidos en otoño
vuelvan a deslizarse suavemente con el viento.

Aquí estará tu recuerdo
como una llamarada de estrellas
golpeando mis sentimientos.

 

alicia rivas

Sueño de Amor



 

Inventemos un lugar para el amor
donde amar sea nuestra única razón.
Alejados del dolor
bajo un cielo de cerezos en flor.
Un lugar cerca del mar
donde siempre es primavera en el corazón,
donde la brisa cabalga en mélodicas notas de amor
y hay arco iris de sueños multicolor.
Y que no haya más cielo que el azul de tu mirada
en conjunción con mis pupilas dilatadas.
Y sólo el murmullo de tu voz
interrumpa el silencio que van dejando los besos.
Juntos irémos en este sueño de amor
con ojos cerrados y cuerpos sedientos
a bailar un Vals en el viento.
El Vals del Hada y el Elfo.
Y que no se rompa la magia de los sueños
si no es, para hacernos el amor.
Alicia Rivas.

inevitable

Si tú quieres estoy dispuesta a luchar contra el tiempo hasta que vuelvas a mirar mis ojos tristes, aunque el tiempo no alcance;  luchare porque es inevitable amarte y es imposible olvidarte.

Luchare contra el tiempo y contra mi misma, si es preciso será una lucha constante,   por volver a verme en tus ojos un instante; sin importar que las heridas no sanen y que mi corazón termine  poco a poco por desangrarse.

Alicia Rivas

si tú no estás aquí



Si tú no estás aquí,
todo se torna un abismo
de frío y soledad…
Leo páginas blancas
con versos que saben a sal.
Me entristece imaginar
que no volverás
a esparcir alegría a este lugar
con tus alas de colibrí.
Si decides alejarte de mí
perderé la última esperanza
de volver a amar y ser feliz.
Si tú no estás aquí
dame la formula para sobrevivir
en manos de la desolación.
¿Quién te dijo que puedo vivir
sin los latidos de tu corazón?

alicia rivas

El Principito y Yo.

El, no llegó de otro planeta, ni estrella, ni asteroide lejano. Simplemente de algún  secreto lugar aquí en la tierra. Fueron sus ojos al mirarlos, como dos luceros que me iluminaron;  fueron sus labios rojos,  elixir de primavera que a mi corazón embrujaron.

Nunca supe si existía una rosa esperándolo al otro lado de la montaña,  se intuía que sí desde el comienzo pero no quizo contarmelo.

Su presencia dió luz a mis días así de golpe, como un farol que es encendido en medio de la noche,   encontré un motivo para sonreir después de tanto tiempo y de tanta soledad. Su presencia llenó mi vida de esperanza cuando parecía que mi vida había terminado.

Poseedor de un especial encanto, entró en mis sueños para llenarlos de magia,  dió color y alegría a mis mañanas,  le escribí poemas y él a cambio me regaló las estrellas, una especialmente hermosa que brillaba justo sobre su cabeza.  Todo parecia un sueño, me dijo; tengo miedo, lo bueno dura poco.  Y mintió quizás, cuando me dijo: ¡ Te amo!.

Abrí los labios para besarlo, cerré los ojos para quererlo  y aún sabiendo   que pronto se marcharía, porque uno no puede andar demasiado tiempo lejos del hogar, le entregue mis sueños, construí ilusiones de la nada desafiando al firmamento.

Comentamos la parte final del libro del Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Donde inevitablemente siempre lloro, cuando el principito decide marcharse y regresar a su planeta… Me aseguró que el cordero no se comió la rosa, y que la estrellas cantan y ríen cada madrugada.

A su lado descubrí el lado hermoso de la vida, aprendí a valorar cada segundo y a vivir como si fuera el último de mis días. Apenas si tuve tiempo de asimilar aquel suceso, aún siento mariposas revolotear en mi pecho cuando lo recuerdo.

Fue todo tan perfecto; y no supe retenerlo, permití que el destino dejara mi corazón desierto, agonizando en el más frío invierno.

Se marchó en el ocaso de un atardecer, y sin saberlo, un beso fue el final de mis sueños; de aquellos sueños que se llevó entre los labios. Y después de eso no volví a verlo, no volví a escucharlo,  todo quedó en el silencio. Sólo hermosos recuerdos de un tiempo sin tiempo; de unos besos, de unos brazos. ¡Ah! ¡Cuánto lo extraño!

Ahora cuando llega la tarde y se asoman las estrellas brillando en lo alto,  recuerdo esto que leí en el libro del principito:

(La gente tiene estrellas que no son las mismas. Para los que viajan, las estrellas son guías; para otros sólo son pequeñas lucecitas. Para los sabios las estrellas son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas se callan. Tú tendrás estrellas como nadie ha tenido…
—¿Qué quieres decir? —Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en una de aquellas estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen. ¡Tú sólo tendrás estrellas que saben reír!
El Principito – Antoine de Saint-Exupéry)

En esta historia, él es mi principito y yo quien mira al cielo para tratar de encontrarlo en alguna de esas estrellas que ríen, cierro los ojos y creo escucharlo.  Suspiro y al cielo le imploro que vuelva a suceder, sin embargo en la vida, hay cosas que sólo suceden una vez.

Pero mi corazón  seguirá esperando, por si alguna vez  sucede el milagro de sentirme amada nuevamente entre sus brazos.

Alicia Rivas

Previous Older Entries Next Newer Entries